La dictadura de un territorio
68 “políticos” catalanes, han decidido prohibir las corridas de toros en su finca particular, ¿Por qué?, a ellos no les gusta los espectáculos taurinos, lo consideran un maltrato a los animales. Ha pensado esta caterva de insensatos de donde procede la carne de cerdo, vaca o pollo que se comen los catalanes, incluidos los 68 y como matan a estos animales, o es que en Cataluña lo matáis a besos.
¿No tienen otra cosa más importante que hacer?. Como se puede suprimir una fiesta de siglos, de la noche a la mañana, Quienes son estas gente y quien le ha dado el poder de “prohibir”
Hoy son las corridas de toros, mañana que se inventaran. Prohibirán tener perros comprados en Madrid, comer carne de Ávila, hablar el castellano o el ingles, caminar sin tener puesta la gorra del barza o multaran a la gente por no colgar la bandera catalana en sus puertas.
Han medido la cantidad de personas vinculadas al mundo del toro, que perderán su trabajo, y el daño económico provocado por esta medida partidista y política con cierto tufillo antiespañol
Y lo mas importante de todo, estos impresentables le han perdido el respeto a miles de aficionados y a una fiesta que cada día se extiende más por el mundo.
Estos mismos políticos, “anti taurinos de pacotilla”, que se escandalizan con las corridas de toros, no hacen nada por terminar con el paro y las calamidades que están sufriendo miles de personas en Cataluña. Parece ser que los toros para estos demagogos, son mas importante que las personas.
Se nota que estos amantes de los animales, han crecido bajo el manto del “gran prohibidor”, ya saben , el que salía en las pesetas por la gracia de Dios, eso si “a ellos” lo han votado los catalanes.
No se obliga a nadie para que asista a las corridas de toros, es la diferencia entre el que le gusta la fiesta y el que no le gusta, es lo que se llama libertad para elegir.
Mientras tanto, el resto de los españoles asistiendo impasiblemente, a este cumulo de desatinos de estos nacionalistas prohibidores.
Dentro de poco, la monumental será un buen sitio para que los 68 y sus simpatizantes bailen sardanas y de camino que embalsamen al toro bravo para que cuando desaparezcan dentro de poco tiempo, puedan verlo en un museo



