Cáritas, socorre a mas de 800.000 personas, montones de gente pierde el empleo, muchos parados de larga duración, comedores sociales desbordados, desahucios, hipotecas que no se pueden pagar, alquileres sin poder hacerle frente y muchas familias que no pueden llegar a fin de mes.
¿Y que pasa con esa gente que han organizado este desastre.? ¡Nada! no pasa nada, porque su estatus económico y social, le permite afrontar esta situación sin problemas.
¿Pero, que ocurre con todas esas familias que están al limite de la miseria?. ¡Nada!, eso es lo peor que no pasa nada, que no existen los milagros, tendrán que aguantarse y salir de esto lo mejor que puedan.
Sin embargo “los otros” seguirán viviendo a cuerpo de rey, nunca sabrán, lo que es no tener suficiente dinero para pagar, la hipoteca, el alquiler, el coche, la luz, los alimentos o los juguetes de los niños.
Como “los otros” no van a pasar por estas necesidades. “Nunca habrá justicia social”.
¿Quiénes son “los otros?”. Preguntado de esta forma, parecería que son fantasmas, pero no lo son, son gente de carne y hueso.
Estos son “los otros”
Empezare por el gobierno de Zapatero y todos sus ministros, como responsable de este desastre, pero no es el único. Están los gobiernos de todas las comunidades, incluyendo a los del PP. ¿Y de la oposición, que podemos decir.? Como aplauden la libertad de mercado y las medidas de los facinerosos. ¿y los sindicatos, que hacen los sindicatos?. Después están, los organismos económicos internacionales, que siguen defendiendo las políticas de los tiburones del dólar y el euro, (estos son los mas sinvergüenza) . A continuación, hay que poner en la lista a la patronal, a la dirección del banco de España y sobre todo a los bancos españoles, que han engañado a miles de personas con las hipotecas, cobrándole un 30% mas basándose en la trampa del euribor, (quien será el granuja que invento lo del euribor) que es la forma mas rápida de desvalijar a los trabajadores. Y al final de esta cadena de “elementos” aparecen los políticos corruptos. Esa casta de indeseables, que han robado cientos de millones y no hay manera en la mayoría de los casos, que devuelvan el dinero y que paguen con la cárcel, casi todos salen bajo fianza, cuando se celebra el juicio o bien ha prescrito o las penas se parecen a las mismas que les ponen a los tironeros de bolso.















